Café de olla: ¿cómo hacerlo?

café de olla-2

Café de olla: ¿cómo hacerlo?

Un verdadero café tradicional se asoma a nuestro paladar. Es posible que en más de una ocasión hayas escuchado hablar sobre el café de olla o incluso te hayan recomendado la receta, pero no te atreviste a beberlo. Lo cierto es que la bebida no tiene complejidad en su preparación y la mezcla de sabores que ofrece te harán visitar el cielo y volver a la tierra. Hoy, no solo te traemos la forma de prepararlo, sino también su historia 

Origen del café de olla

Aunque muchos no lo conocen, el café de olla tiene su origen en las primeras décadas del siglo pasado, cuando transcurrían los sucesos de la Revolución Mexicana de 1910. Cuenta la historia que durante las largas noches de inviernos los soldados necesitaban hallar una forma para calentar su cuerpo y las madres y abuelitas consagradas con la causa de lucha, por lo tanto, preparaban grandes volúmenes de café para los revolucionarios de sus zonas. 

Como en la actualidad, disfrutamos más de un café caliente, pero mantener su temperatura en aquella época y condiciones resultaría muy difícil. Además de la exquisita combinación de sabores y olores que nos legó el café de olla mexicano, lo cierto es que la mejor manera de resaltar su textura y mantenerlo caliente fue cocerlo y mantenerlo tapado dentro de una olla de arcilla, un componente natural que se queda impregnado también en el sabor final.  

café en la montaña

Ingredientes

Los ingredientes del café de olla son muy particulares, pero igualmente fáciles de conseguir en tu tienda más cercana. Aquellos que pueden resultar un poco desconocidos son “el piloncillo” y la ralladura de naranja. El primero no es más que el azúcar de caña sin ser refinada, mientras que el segundo es probable que lo asocies más a una taza de té, pero mantendrá al café delicioso y caliente.  

  • 6 tazas de agua 
  • 1 cucharada suficiente de piloncillo 
  • 3 clavos de olor 
  • 2 ramas de canela 
  • 4 cucharadas del café en polvo de tu preferencia (no instantáneo) 
  • Anís y cáscara de naranja o limón 

Preparación

En una olla de barro o un jarro grande que tengas por casa, vierte el agua y añade el piloncillo, los clavos de olor y la canela en rama. Recuerda que el anís y la ralladura de naranja es opcional para agregar a tu bebida. Puedes remover la mezcla para que el azúcar se disuelva más rápido, pero lo importante es que todo llegue a hervir (unos 7 minutos). Una vez que hierva, agrega el café y ayuda a que se disuelva revolviendo con una cuchara. Apaga el fuego y cúbrelo de 5 a 8 minutos. Cuélalo antes de servirlo y ya estás listo para disfrutar tu rico café de olla.  

café de olla-1

El gusto

Muchos gustan de tomar el café de olla en sus visitas a la montaña, ya que la mezcla de su olor con la leña que calienta crea un ambiente muy acogedor. Lo que inició como una necesidad, ahora se vuelve parte de la cotidianeidad y encanta a todos los que lo prueban. Para los días fríos y los no tan frescos, el café de olla es un perfecto aliado. Su aroma llegará a ti para dejarte sin palabras y su sabor confirmará que valió la pena la espera. El hogar, la tradición y el café están con nosotros 

Una (no tan) nueva forma de sentir
No Comments

Post A Comment